la antinada


anoche salía del curro y se me empañaron las lupas (como diría jaco). a menos de un segundo en mi incursión en la mas espesa y humeda de las atmosferas virginianas me acordé de las veces que en el invierno madrileño nos colábamos en cualquier garito antrítico y el aire cargado colapsaba mis lentes. aqui el aire es pegajoso, adherente, incómodo, te abraza, te engulle, y mi pobre delorean no tiene ac, casi me he acostumbrado, digo casi, porque tengo un pequeño ventilador y una botellita de agua con spray con la que me rocio cuando cae el lorenzo en la autopista en el pico de la máxima temperatura. por si no lo sabéis, aquí están obsesionados con el tiempo y la temperatura, monitorizan la metereologia cada media hora. culpa de ello la tiene el weather channel, que por suerte para mí y para mi futuro fue creado por el mismo personaje propietario del pilot.
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ayer pancho se cargó un conejo. en el jardín de casa, que es bastante grande. conejos y ardillas son merodeadores comunes del barrio. no es raro verlos. los adormilados instintos de mi galgo reaparecieron alrededor de las dos de la tarde. con tanto calor que apenas dan ganas de capuzarse en la pisci (cuyo mantenimiento ya domino con ayuda de la química). el ac de la casa funciona violentamente como adalid de nuestra supervivencia. andabamos trasteando en la cocina. pancho en el patio, se puso a ladrar enérgicamente, no es común en él. salimos y vemos ahí, postrado un conejo bastante hermoso, estirado. dicen por aquí que cuando una mascota tuya atrapa o mata un animalillo (ardillas, culebras y cosas parecidas - parece que vivimos en bayou de louisiana) lo arrastra hasta la puerta de tu casa a modo de ofrenda. creo que pancho hizo eso. mis chicas son muy sensibles con estas criaturillas, en plan la aldea de arce. se pusieron nerviosillas y pancho tan natural, en su máxima expresión de animal, perféctamente encarrilado en su papel de predador simpático estaba excitado. lo enmandibuló de nuevo y salió trotando y fardando hacia el fondo del jardín, trotando con gracia. con un ligero sentimiento tragico, a camara lenta, recuerdo la alegría de su paso con el agónico animal entre sus dientes, el calorazo del mediodia y la cabezilla de la presa balanceandose, casi como esos perros postizos que antes se llevaban en la bandeja del maletero. me hizo gracia ver a pancho tan contento. soltó el bulto, sin signos sangrientos, el pobre, tendido, aun agonizante, descolluntado, se retorció con sus patitas hasta que literalmente estiró la pata. a la media hora llegaron los de control de animales. si aquí hay una parte de la policia local dedicada a recoger animales muertos. la señora agarro el cadáver, totalmente tieso, me sorprendió por lo reciente del asesinato, y lo envolvió en una bolsa de basura. estas cosas pasan, el perro actúa como lo que es. ahora ya sabeis que puede sobrevivir en la naturaleza... angie y darby, un poquillo traumatizadas, me invitaron a rezar por el alma del pobre conejillo, que estirado podría medir unos cuarenta centímetros.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
lo que yo decía, que escribes de puta madre vamos...

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